Es irrefutable que el uso de dichos vocablos cada vez va en aumento, como una pandemia gramatical a gran escala. Sus usos son tan diversos que es imposible nombrarlos todos; mas estos, al final, convergen a una verdad irrebatible: No se cumplirán.
Puede que esto haga sollozar a más de un "bebé grande", los cuales, al escuchar esto, simplemente se esconden tras su sábana rosa a la espera de que tal verdad desaparezca. Pero no lo hará. No hasta que la ingente cantidad de hordas de descerebrados desgarren la venda que impide su visión y se adentren en algo que realmente puede llegar a cautivar, enamorar y, aterrorizar: la realidad.
Todos aquellos enamorados que repiten como cajas de resonancia una y otra vez las anteriores expresiones no merecen ni llamarse enamorados, ¿acaso tienen en su poder el más ingenioso artilugio para vislumbrar el futuro?
A mi juicio, sólo estoy seguro de algo: nada dura eternamente, y mucho menos los sentimientos: si ambas personas mueren, ¿quién va a recordar el ítem que compartían dos locos?
Es cierto que podrán amarse durante un periodo asombroso de tiempo; pero al final la eterna perseguidora siempre es más rápida y acabará por deshacer ese sentimiento con su fría hoja.Aunque no hemos de ponernos tristes, al contrario. Si algo no es para siempre no hemos de estar recordando su final constantemente: hemos de disfrutarlo hasta que nuestras energías vuelen de nuestro cuerpo.
Alguien dijo alguna vez: "La vida es así". Cuanta razón en una sola frase.
Au revoir.
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